miércoles 8 de julio de 2009

Granizado de SandeeA



Dicen los supersticiosos que durante el embarazo, hay que comer todo lo que se te antoje, ya que si no, el niño puede nacer con manchas.

Siempre me ha parecido curioso pensar quién y cómo se habrá inventado lo de las supersticiones, y cómo funcionan... Por ejemplo, el que decidió que una pata de conejo daba buena suerte, probaría antes con otros animales? Claro que tiene su lógica que sea una pata de conejo, y no una de elefante, porque imaginaos que bolsillos tendríamos que tener para llevar semejante pata...

Y lo de pisar una caca, que trae buena suerte... pues hombre, un poco sí que consuela. Pero me pregunto, si me levanto con el pie izquierdo, y piso una caca, qué gana? se contrarrestan? Y si un tuerto y un gato negro se miran, quién sale peor parado? No me digáis que vosotros no tenéis curiosidad por estas cosas...

Bueno, y a qué viene todo este rollo? Pues a que Pablo tendrá un hermanito/a para Febrero si todo sale bien, y yo ya me he convertido en un ser extraño que no soporta ver/oir/hablar de comer... Mucho menos cocinar! Sí, sí, aunque os parezca increíble! Y lo peor es que con Pablo esta situación se prolongó durante los 9 meses de embarazo, esperemos que esta vez dure un poco menos, porque vosotros, que disfrutáis tanto como yo de la cocina, entenderéis lo duro que es no poder ni pensar en comer! Así que espero que entendáis que me veo obligada a parar momentáneamente con el blog, y también mis visitas... Me da mucha pena porque estoy aprendiendo muchísimo de todos vosotros, y poco a poco habéis conseguido que este blog se vaya acercando más y más a la idea que tenía inicialmente, aunque por supuesto me quede muchísimo por aprender. En cualquier caso espero seguir visitandoos siempre que pueda, y también publicar si algún día estoy mejor, pero por el momento mi estómago no me lo permite :(

Para que no me olvidéis he decidido salir del armario con una foto, que sé que muchos tenéis curiosidad por saber cómo soy. Pues ahí me tenéis (soy la verde y gordita del fondo) :) Os echaré de menos!!!!!

Ingredientes:

500 gr de SandeeA sin pepitas

2 limones sin piel ni parte blanca

800 gr de hielo

150 gr de azúcar (al gusto, dependerá de lo sabrosa que sea la sandeea en cuestión)

Aunque lo he preparado en THX, se puede preparar en cualquier robot de cocina con potencia suficiente para triturar el hielo.

Ponemos en primer lugar la sandía en trozos, el azúcar y los limones, y trituramos a velocidad 4 unos segundos (unos 30 seg)

Agregamos el hielo, y programamos velocidad 5 hasta que dejen de oirse los hielos contra el vaso.

Servimos inmediatamente. Podemos presentarlo dentro de la cáscara de la sandeea, o en copas con el borde cubierto de azúcar, y adornando con unas bolas de sandeea que habremos reservado previamente... y a disfrutar! (todos menos yo buaaaaaaaaaaa)





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domingo 28 de junio de 2009

Galletas con hojas de rosal




(para leer este post, mentalmente poned voz de Felix Rodríguez de la Fuente, si necesitáis ambientaros pinchad aquí)



"Nuestra amiga la galleta hoja, al igual que su primo hermano el insecto hoja, lucha por sobrevivir en su medio natural haciéndose pasar por hoja. Se trata una especie en peligro de extinción por la dureza del medio en el que le ha tocado vivir: la cocina de SandeeA, llena de depredadores voraces, como el Bebeto y el perrito Mason, que no muestran piedad ante cualquier galleta que se cruce en su camino. Le servirá esta técnica de camuflaje? Me temo que no "




Ingredientes (para unas 45-50 galletas):
hojas de rosal
225 gr de harina de repostería
10 gr de cacao sin azúcar
1 cucharadita de levadura química en polvo
125 gr de mantequilla
150 gr de azúcar glass
1 huevo
150 gr de chocolate fondant
una pizca de sal

Tamizamos la harina, el cacao, la levadura, y la sal. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar, hasta blanquear. Agregamos el huevo y batimos hasta integrarlo, sin mezclar demasiado. Incorporamos la mezcla que hemos tamizado anteriormente, y trabajamos hasta formar una masa homogénea. Dividimos la masa en dos bolas, envolvemos en papel film, y refrigeramos durante un mínimo de media hora.
Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180º. Estiramos la masa con un grosor de unos 5 mm, y cortamos con un cortapastas redondo. Pasamos las galletas a una bandeja forrada con una lámina de hornear, o con papel sulfurizado, dejando cierta separación entre ellas. Horneamos durante 8-10 minutos. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Fundimos el chocolate al baño María. Con ayuda de un pincel de pastelería, pintamos la parte inferior de cada una de las hojas con el chocolate fundido. Cuando el chocolate se haya solidificado, desprender delicadamente las hojas. Con el chocolate restante, untar el centro de las galletas y fijar ahí las hojas de rosal.
Se conservan varios días conservadas dentro de una caja metálica cerrada herméticamente.
Nota: ahora en verano, es mejor meter las hojas en el frigorífico para que estén bien frías antes de desprender el chocolate. En invierno es suficiente con dejarlas solidificar a temperatura ambiente. Dejar un mínimo de 30 minutos hasta que el chocolate se endurezca. Es importante que las hojas sean verdes para que se desprendan bien, no sirven hojas secas.

Fuente: El gran libro del chocolate



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lunes 22 de junio de 2009

Charlotte de Ensalada de canónigos y gulas



Mi ensalada favorita y yo tenemos algo en común: no somos muy agraciadas! Lo de la ensalada tiene arreglo, pero lo mío...

Era tan fea que cuando nací el doctor le dijo a mi madre: si no llora, es un tumor... si vuela, es murciélago!

Era tan fea que el médico se agachó para ver por dónde había salido...

Era tan fea que cuando nací, no lloré yo, sino las enfermeras...

Así que me pusieron en una incubadora con cristales tintados...

Mi madre en vez de darme el pecho me daba la espalda...

Mi padre llevaba en la cartera la foto de la niña que venía en ella cuando la compró...

Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico.

Una vez me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: “No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido”.

Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi madre les contestó que quería mas pruebas.

En lugar de tener la menstruación, tuve la monstruación...

La única vez que me silbaron me pilló el tren... y después del accidente quedé mejor!

Me presenté a un concurso de feos y me dijeron que no aceptaban profesionales...

Si os mandase una foto por email la detectaría el antivirus...

y para que lo entendáis en términos culinarios, soy tan fea que hago llorar a las cebollas! y los que hacen muecas si me los como son los limones!


Ingredientes:


Para la masa de pan:

250 gr de harina de fuerza
160 ml de agua
25 ml de aceite de oliva
10 gr de levadura fresca de panadería
5 gr de sal

Para la ensalada:

250 gr de gulas (recomiendo La Gula del Norte)
250 gr de canónigos
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Ponemos en un bol la harina, desmenuzamos la levadura fresca con los dedos, hasta convertirla en miguitas. Hacemos un hueco en el centro, agregamos el agua y el aceite, y la sal evitando que entre en contacto con la levadura, y comenzamos a amasar. Yo comienzo mezclando con una pala de madera, y cuando ya se ha integrado todo comienzo a amasar dentro del bol introduciendo los dedos por debajo de la masa, y llevando la masa hacia el centro, mientras que voy girando el bol con la otra mano. Cuando ya está un poco manejable, paso la masa a la superficie de trabajo ligeramente enharinada, donde la sigo trabajando hasta que se vuelva lisa y homogénea. Formamos una bola, y dejamos reposar en un lugar cálido (25-30º) durante una hora. Pasado este tiempo, estiramos la masa, y la cortamos en rectángulos de igual tamaño para formar la charlotte. Los rectángulos deben ser lo suficientemente anchos para sostenerse de pie. Depositamos sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado, y horneamos a 200 º hasta que estén dorados (unos 10- 15 minutos). Se pueden congelar.

En Thermomix, mezclamos todos los ingredientes 20 segundos velocidad 4, y programamos 3 minutos velocidad espiga (gracias Su!), y dejamos reposar en el vaso. Procedemos como en la elaboración tradicional.

Para elaborar la ensalada, ponemos un chorro generoso de AOVE en un bol, y sal. Cortamos en dos el diente de ajo, y frotamos la ensaladera para que se impregne bien del sabor a ajo. Ponemos las gulas en el aceite, y removemos para que tomen sabor. Por último agregamos los canónigos, y mezclamos bien. Esta ensalada debe servirse inmediatamente, porque los canónigos se ponen lacios enseguida, y se pone aún más fea :P

Para el montaje del plato, podemos ayudarnos de un aro de emplatar. Ponemos la ensalada en el centro del aro, colocamos los palos de pan (a los que previamente habremos cortado un extremo para igualarlos, y para que sirva de base) alrededor, y cerramos con el lazo. En ese momento procedemos a retirar con cuidado el aro de emplatar.

Para comer, quitamos el lazo... y a disfrutar! (porque "lo esencial, es invisible a los ojos")


Con esta receta participo en el Concurso de Cocina Creativa en Casa patrocinado por Tescoma.



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jueves 18 de junio de 2009

Adoptando un blogger sin gluten: Zerogluten



Hace unos días, Hannah nos proponía adoptar un blogger sin gluten preparando una de sus recetas, y yo, que siempre estoy deseando que me den excusas para hacer nuevas recetas, me apunté enseguida. Debo decir que lo más fácil fue elegir a mi hija adoptiva: Zerogluten, que tiene un blog que reune calidad de contenidos, originalidad, y una presentación de lujo. Además, me sentía un poco mal por haberle tenido que dar calabazas :P. Para enfrentarme a este reto, me encontré con dos grandes dificultades:
- Elegir una sola receta para copiar de entre todas las maravillas que tiene... de forma que finalmente decidí que ya que iba a adoptar, lo hacía con todas las consecuencias y preparaba un plato con su guarnición y su postre...

- Pelearme con las etiquetas de los productos para ver si llevan o no gluten. Y buscar información cuando me quedaban dudas. Oye, qué difícil. Y qué incultura la mía que no sé ni siquiera qué productos son susceptibles de llevar gluten o no. Finalmente opté por usar las marcas que Zerogluten recomienda, pero comprendo la incertidumbre que debe de sentir una persona que se enfrenta por primera vez a esta enfermedad, sin saber muy bien a dónde acudir para buscar información... Aún así me quedo con dudas de si habré metido la pata...

Bueno, que me enrollo. Resumiendo: he disfrutado cantidad adoptándote, Zerogluten. El pollo con costra y las patatas se han incorporado a nuestras recetas de casa. El bizcocho del pastel no me ha convencido tanto, pero me he divertido mucho preparándolo. Espero que os guste!


INGREDIENTES (para dos personas)

Dos pechugas de pollo.

Para la costra:

60 grs. de mayonesa sin gluten (Hellmann’s)
30 grs. de parmesano rallado en polvo.
Cayena molida al gusto
Especias italianas (yo he usado de la marca Carmencita Sensaciones de la Toscana. Están libres de gluten. Si alguien no tiene lleva cebolla, ajo, mejorana, tomillo, romero, tomate deshidratado,...)
Albahaca fresca picada
2 tomates secos en aceite de oliva

Para el gratinado:

7 grs. de pan rallado sin gluten (yo he usado Beiker, es el más barato que encontré)
10 grs. de parmesano rallado en polvo.
Orégano al gusto.
Sal de ajo al gusto (yo puse sal en escamas)
En una bandeja de horno, ponemos las dos pechugas de pollo ya limpias y sin piel. A continuación hacemos una mezcla con la mayonesa, el parmesano, los tomates secos picaditos, la cayena (ojo, que pica mucho), la albahaca fresca y las especias. Con la mezcla obtenida untamos las pechugas por arriba. En otro recipiente mezclamos el pan rallado sin gluten, el queso en polvo, el orégano y la sal de ajo. Espolvoreamos con esto las pechugas y nos las llevamos al horno a 220º unos 20 minutos. El olor que desprenden es fabuloso, pero cuando se prueban, como dice Zerogluten, que controla italiano como yo (parlare l'italliano e molto facile e divertente)… suono buone della verità!!!


Ingredientes (por persona):

2 patatas de buen tamaño
Romero
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Palos de brocheta

Pelamos, lavamos y secamos las patatas, y las atravesamos por la base con un palo de brocheta para que al laminarlas nunca lleguemos a cortar del todo la patata. Con un cuchillo muy afilado, vamos cortando láminas finas en la patata a lo largo. Pincelamos de aceite la base de la fuente de horno donde vamos a asarlas, ponemos un chorrito de aceite por encima, las salamos, espolvoreamos con romero e introducimos en el horno, primero a 220º, durante 5 minutos y después a 190º durante una hora aproximadamente. Quedan muy doraditas, con una textura de patata frita, pero sin aceite...


Ingredientes:

120 gr de chocolate sin gluten (he usado Nestlé postres)
125 ml de crème fraîche sin gluten (he usado la del Mercadona)
150 gr de azúcar moreno
300 gr de harina Mix Dolci Schaer
1 pizca de sal
1 cucharadita de bicarbonato
120 gr de mantequilla en pomada
200 gr de azúcar
2 huevos
175 ml de agua

Para el relleno y la decoración (que modifiqué porque me encanta que sea blanco por fuera y negro por dentro, pero sigue siendo sin gluten!)

500 ml de nata 35% MG
2 cucharadas de azúcar glass
Fundimos el chocolate al baño maría junto con el azúcar y la crème fraîche. Tamizamos la harina, sal, bicarbonato y el cacao. Montamos las claras y reservamos. Batimos la mantequilla hasta blanquearla, agregamos el azúcar, y las yemas de huevo de una en una hasta que se integren. Bajamos la velocidad de la batidora al mínimo, y vamos agregando alternativamente harina y agua. Agregamos la mezcla del chocolate, y finalmente las claras con cuidado de que no se bajen, pero estén perfectamente integradas. Horneamos en un molde de 20 cm durante 30 o 40 minutos, hasta que al pincharla por el centro salga limpio. Dejamos enfriar, y cortamos.

Montamos la nata con el azúcar. Ya sabéis que para hacerlo, es necesario que esté muy fría, sé de gente que incluso enfría las varillas y el recipiente donde va a batir, aunque a mí hasta ahora no me ha resultado necesario. Rellenamos la tarta, y con la nata sobrante la recubrimos ayudándonos con una espátula. Aquí me gustaría poder daros explicaciones sobre cómo hacerlo para que quede bien liso, pero antes necesito yo unas clases. Si tenéis algún truco, será bienvenido! ...y a disfrutar sin gluten!



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domingo 14 de junio de 2009

Para merendar: pan y patés



Cuando era pequeña, una vez a la semana los niños teníamos que comer hígado
Creo que había otra opción peor (quizá solo fuera una leyenda urbana) que era que te dieran aceite de hígado de bacalao


La verdad es que es un alimento muy rico nutricionalmente hablando: vitamina A, ácido fólico, hierro, ácidos grasos... y yo voy buscando opciones para hacer este alimento más atractivo... Aprovechando que tenía que probar un pan de cereales que me dedicó María de La Menta fresca, y no todos los días, le ponen a una receta tu nombre, aproveché para preparar dos recetas que llevaban tiempo esperando su turno en la lista de pendientes...


El paté, invento francés, es una pasta a base de hígado, alguna grasa y otras carnes que originalmente se hacía envuelto en una costra. Nosostros siempre lo hemos llamado foie-gras, cuando la verdad es que este término se refiere al hígado sin mezclar con otras carnes... En cualquier caso, aquí tenéis la primera recetita, y llamadlo como queráis, que para eso lo váis a cocinar vosotros...

Ingredientes (para un molde de 1 litro de capacidad)

Para la costra (croûte)

- 400 gr de harina normal
- 150 gr de mantequilla
- 1 yema de huevo
- 100 ml de agua
- una cucharadita de sal

Para el paté rústico:

- 250 gr de hígado de ternera
- 400 gr de pechuga de pollo
- 250 gr de carne de ternera picada
- 100 gr de mantequilla
- pimienta
- sal
- romero
- 2 dientes de ajo
- parte de la gelatina que prepararemos para el paté al PX
Comenzamos preparando la masa de la costra, mezclando todos los ingredientes hasta formar una bola, que dejaremos reposar en el frigorífico mientras que preparamos el paté rústico.

Doramos el hígado y los ajos en trozos en un poco de aceite. Los batimos con la mantequilla, y sal, pimienta, romero al gusto. Doramos la pechuga troceada en trozos pequeñitos, y agregamos la ternera picada. Se puede agregar algún fruto seco como pistachos, pero yo no lo hice.

Estiramos la bola de masa hasta que tenga forma de rectángulo de 1 cm de espesor. Forramos un molde de plum cake de 1 litro con papel sulfurizado, y colocamos la masa sobre él, de modo que sobresalga por los bordes, ya que con ella cubriremos la parte superior del paté. Vertemos la mezcla de carnes e higado sobre la masa, y cubrimos con la masa que sobresale pero sin llegar a cerrar. Cocemos en el horno precalentado a 180 º durante 1 hora. Dejamos enfriar.

Vertemos la gelatina ya enfriada, con textura de aceite por la abertura, y reservamos en la nevera hasta que se solidifique.


Fuente: Revista "Comer bien" con modificaciones


INGREDIENTES


- 150 gr. de vino blanco de buena calidad
- 250 gr. de higaditos de pollo limpios
- 100 gr. de pechuga de pollo
- 1 hoja de laurel
- 250 gr. de mantequilla o margarina
- sal y pimienta en bolas
- 50 gr. de vino Pedro Ximénez dulce
DECORACION:

- 1 sobre de gelatina neutra
- 125 gr. de vino blanco
- 125 gr. de agua
- tiras de naranja (si usáis esta opción el paté tendrá aroma a naranja... aviso por si alguien prefiere usar bolas de pimienta, por ejemplo)
Comenzamos preparando la decoración. Hervimos el agua y mezclamos la gelatina hasta su completa disolución. Añadimos el vino blanco y volcamos en el molde elegido. Colocar las tiras de naranja me ha supuesto toda una pelea, de hecho tuve que dejar enfriar un poco la gelatina, y ahí ya conseguí que las tiras de naranja se quedaran colocadas. Yo para la próxima usaré las bolas de pimienta... Dejamos que la gelatina solidifique en el frigo y vamos preparando el paté.

Elaboración tradicional: ponemos en una cazuela el vino blanco, laurel, y pimienta, hervimos, y colocamos un cestillo para cocer al vapor con los higaditos y el pollo. Cocemos al vapor unos 15 o 20 minutos. En un vaso de batidora, ponemos la mantequilla, sal, pimienta, y los higaditos y el pollo. Batimos hasta conseguir una textura fina. Probamos y rectificamos de sal y pimienta. Vertemos sobre la gelatina, y dejamos enfriar en el frigorífico al menos 4 horas antes de consumir. Para degustarlo, es mejor sacarlo media hora antes del frigorífico.

Elaboración en THX: poner en el vaso el vino blanco, laurel, pimientas en bolas y en el cestillo poner los higaditos de pollo y la pechuga sin nervios ni grasas, bien limpias y bien troceadas. Programar 9 minutos, 90º , velocidad 2. Siempre con el cubilete tapando la thermomix, para que el vapor no se vaya y cueza bien la carne. Destapamos y movemos los higaditos y la pechuga volvemos a tapar y programamos temperatura 90º, 10 minutos, velocidad 2 tapando con el cubilete.Abrimos el vaso, sacamos el cestillo y tiramos lo que hay en el vaso, y se echan los higaditos con la pechuga, se le añade la mantequilla cortada en trozos, sal, pimienta y el vino dulce Pedro Ximénez. Trituramos 1 minuto velocidad progresiva 5-10. Sacamos del vaso y ponemos encima de la decoración hecha de gelatina o en un bol sin decoración.



Ingredientes:


- 2 cucharadas de aceite
- ½ litro de leche
- 1 y ½ cucharadita de sal
- 1 chorrito de miel
- 350 gramos de harina de fuerza
- 150 gramos de harina integral
- 1 pastilla de levadura fresca, de 25 gramos.
- 150 gramos de muesli con frutas y germen de trigo (con copos de cebada, de trigo, pasas de corinto y sultanes, frutas deshidratadas, copos de maíz tostado, germen de trigo, avellanas, almendras, arroz, etc. )
- 25 gramos de semillas de lino.
- 25 gramos de pipas de girasol.

Preparación con la panificadora: Ponemos los ingredientes en el orden indicado, salvo el muesli, el lino y las pipas que agregaremos cuando suene el pitido. Ponemos en marcha el programa de pan integral que corresponda (el 3 en la Biffinet) y dejar en la máquina hasta que acabe de cocerse. Una vez terminado de cocer, dejamos 15 minutos más en la panificadora. Posteriormente sacamos, y dejamos enfriar envuelto en un paño de cocina. Se conserva bastantes días en una bolsa de plástico, y a mí me ha parecido ideal para acompañar el paté, sobre todo por el toque de las pasas.

Preparación digital (a mano, vamos): En un bol ponemos las harinas, y deshacemos en miguitas la levadura. Agregamos la leche a temperatura ambiente, y el aceite. Agregamos la miel y la sal, y amasamos 10 minutos, hasta obtener una masa lisa y homogénea. Agregamos el muesli, el lino, y las pipas. Engrasamos un molde tipo plum cake o similar, ponemos la masa dentro, y horneamos a 180 º unos 30 minutos. Dejamos en el horno apagado unos 15 minutos más, sacamos, desmoldamos, y dejamos enfriar envuelto en un paño de cocina... y a disfrutar!



Fuente: La menta fresca

Con estas recetas participo en el Probocados 6 de las Blogolosas.


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jueves 11 de junio de 2009

Cóctel Oreo-Baileys... y algo más!



El siguiente planeta estaba habitado por un borracho. Esa visita fue muy corta, pero sumergió al principito en una gran melancolía:
- Qué haces ahí? – le dijo al borracho, que encontró instalado en silencio ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.
- Bebo – respondió el borracho, con aire lúgubre.
- Por qué bebes? – le preguntó el principito
- Para olvidar – respondió el borracho.
- Para olvidar qué? – inquirió el principito, que ya lo compadecía.
- Para olvidar que tengo vergüenza – confesó el borracho bajando la cabeza.
- Vergüenza de qué? – se informó el principito, que deseaba socorrerlo.
- Vergüenza de beber! – concluyó el borracho que se encerró definitivamente en el silencio.
Y el principito se fue, perplejo.
Las grandes personas son decididamente muy pero muy raras, se decía a sí mismo durante el viaje.
Extracto de "El principito" de Saint-Exupéry

Ingredientes (para un cóctel)

- 50 ml de Baileys

- 50 ml de leche o batido de chocolate

- 2 galletas oreo

- 2 bolas de helado de vainilla

- 4 cubitos de hielo

Para decorar: nata montada, y galletas Oreo

Simplemente hay que batir todos los ingredientes. Yo suelo agregar el hielo al final, para que queden trocitos, pero esto va en gustos. Llena bastante (sobre todo si te lo tomas como yo untando unas cuantas Oreos), puede servir como postre. Para niños, basta con substituir el baileys por leche o batido.

Y ahora... no puedo dejar de recomendaros esta receta que vi en Gastronomía y Cía, sacada de la web de Martha Stewart. Tan fácil como poner 1 parte de mantequilla a temperatura ambiente (120 gr), media parte de fresas cortadas en trozos pequeños (60 gr), y un cuarto de parte de azúcar glacé (30 gr). Batir la mantequilla con el azúcar, y agregar las fresas. Seguir batiendo un poco más, pero dejando trocitos de fresa. Para potenciar el sabor de las fresas, podéis poner una pizca de sal. Se puede servir en un ramequín, o darle forma de rulo con papel film. Se puede congelar hasta dos meses. Conservar refrigerado, pero servir a temperatura ambiente... deliciosa! No dejéis de probarlo!


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lunes 8 de junio de 2009

Huebollos


Sí, sí, amiguitos... o de dónde pensábais que salían los pollobollos?


Hay una gran controversia en la comunidad científica sobre qué fue primero: el huebollo, o el pollobollo... qué opináis vosotros?

Ingredientes (por persona):



- 1 bollo: yo os recomiendo una medianoche, o un panecillo para hamburguesa

- 1 huevo grande

- 1 cucharada de sobrasada (o tomate, o pisto, o salchichas cortadas, o jamón, o prueba de chorizo, o lo que queráis!)

- una pizca de sal


Cortamos la parte superior de los panecillos, y retiramos parte de la miga. Ponemos una cucharadita de sobrasada en el hueco. Encima colocamos la yema del huevo. Montamos a punto de nieve fuerte la clara con una pizca de sal, y la colocamos formando un cono sobre el pan (yo me ayudé de una manga pastelera, se puede hacer con una cuchara también). Introducimos al horno precalentado a 180 º, y horneamos durante 5-10 minutos hasta que esté dorado (yo lo dejé unos 5 minutos). Lo mejor es que hagáis una prueba con el primer huevo para ver como os gusta que quede la yema y la clara... y a disfrutar!


Edito esta entrada porque también pueden hacerse al microondas, aunque es más difícil congerle el punto a la yema. Calculad unos 30 segundos. Los de la foto estuvieron 1 minuto.



domingo 7 de junio de 2009

A quién le doy calabazas?


And the "molde" goes to.... comentario número 98: ZEROGLUTEEEEEEEEEEEEEEEENNNNNNN (gritado a lo Penélope Cruz)
Muchas gracias a todos por vuestra participación! Y por los comentarios tan majos que me habéis dejado, mira que os dije que la selección del ganador la iba a hacer un programa de ordenador, no hacía falta peloteo! jajajaja En serio, muchísimas gracias! Me lo he pasasdo muy bien con el concurso! Voy a estar deseando que me regalen cosas que ya tengo, para poderlas sortear! jajajaja
Felicidades Zerogluten, espero tus datos por email! Lo tienes en mi perfil, y en la parte superior de la página donde pone contacto. Y si haces alguna receta rica con el molde, no se te olvide contármelo! Espero que puedas adaptar sin problemas las recetas del molde! Besitos sin gluten para ti!


NOTA: Veréis que la hora que aparece es 17:00:54 UTC (tiempo universal coordinado). En España, tenemos la UTC +2 en verano. http://es.wikipedia.org/wiki/Coordinated_Universal_Time , de ahí las dos horas de diferencia.

jueves 4 de junio de 2009

Os invito a un canutillo... y a un molde!


Es posible una receta mía con una sola foto? Pues sí, pero me ha costado tanto decidirme por una sola, que no creo que vuelva a repetir la experiencia... tardo menos subiendo 10 fotos, que decidiendo cuál pongo... Eso sí, podéis pinchar en ella para verla más grande...

El otro día me llegó un regalo por sorpresa de Enjuliana, una tienda online que ya os he recomendado en varias ocasiones, porque la verdad es que funcionan genial... y después de esto, pues qué voy a decir! Eso sí, cuando os la recomendé, no me habían regalado nada, eh? jajaja

Bueno, el caso es que me mandaron un molde Lekué de calabaza que me gusta tanto tanto tanto...
... que resulta que ya lo tengo! Así que lo voy a sortear entre todos los que dejéis un comentario en este post... os apetece? Espero que sí, a mí me hace mucha ilusión compartirlo con vosotros. Aquí tenéis más información del molde

http://www.enjuliana.com/product_info.php?cPath=34_36&products_id=280

... y aquí (aunque me dé un poco de vergüenza porque las fotos son de móvil) una receta que publiqué con este molde. Para seleccionar al ganador asignaré un número a cada comentario en función del orden en que los dejéis (el primer comentario será el 1, el segundo comentario el 2, y así sucesivamente). Luego usaré un programa online de selección aleatoria de números que podéis visitar aquí. , que me dará el ganador! Tenéis hasta el domingo 7 de Junio a las 19.00 para participar! (solo envíos en territorio penínsular). Cuando tenga el ganador lo publicaré y ya me da sus datos por mail, vale? Mucha suerte! y ahora... al grano!

Ingredientes:

- para la crema pastelera, receta aquí

- para la masa (unos 20 canutillos):

100 gr de aceite de girasol
100 gr de leche
200 gr de harina normal de trigo
aceite para freir (girasol mejor)
pizca de sal
cáscara de limón.

Comenzamos calentando los 100 gr de aceite con la cáscara de limón, hasta que hierva. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Cuando esté frío, mezclamos todos los ingredientes menos el aceite para freír (sí, no lleva azúcar) y amasamos hasta obtener una masa homogénea. Dejamos reposar a temperatura ambiente mínimo una hora. Tomamos pequeñas porciones de masa, y las estiramos muy fino (yo las dejo casi transparentes) con ayuda de un rodillo sobre una superficie enharinada. Cortamos rectángulos según el tamaño de nuestros moldes, enrollamos en los tubos (los míos no hace falta engrasarlos ni nada), sellamos los bordes de la masa con agua (si no, se despegarán al freír), y freimos a temperatura media-alta en abundante aceite. Os recomiendo dejar un par de cm libres de masa a cada lado del tubo para hacer los canutillos, ya que hay que desmoldarlos en caliente, y cuesta sacarlos del tubo. Podéis hacerlo ayudándoos de un trapo de cocina, y es importante que los desmoldéis nada más sacarlos de la sartén. Freímos de poco en poco, yo los hago de dos en dos, si tenéis ayuda y una persona se dedica a enrollar y desmoldar, mientras que la otra va friendo, se puede hacer mucho más rápido... Los dejamos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Se pueden conservar varios días en una caja metálica, y no es conveniente rellenarlos si no se van a consumir en una hora o un par de horas. Se sirven espolvoreados de azúcar glass... y a disfrutar, y participar en el concurso!

El ganador es el comentario número 98: Zerogluten!!!!! Felicidades, y muchas gracias a todos por participar!


lunes 1 de junio de 2009

Una receta y dos versiones



El momento de la vuelta al trabajo se acerca, y la verdad me resulta durísimo separarme de mi hijo. Aún así, soy afortunada de haber podido disfrutar de tanto tiempo dedicada a él... quizá deberíamos reflexionar sobre esta sociedad en la que nos vemos obligados a dejar a nuestros bebés en otras manos con tan solo 16 semanas de vida... A mí me parece inhumano.

Pero bueno, para irme mentalizando, y poner una sonrisa a este día duro, os traigo dos versiones de una receta, y os dejo un par de situaciones que en teoría son verídicas, que contaron en un programa de Gomaespuma.

Situación 1:

Sucedió en el I.T.E.S.M. en una clase de la carrera de Medicina; el profesor estaba hablando de los altos niveles de glucosa hallados en el semen. Una asistente levantó la mano y preguntó:
- Si le he entendido bien, está Usted diciendo que hay un montón de glucosa, como en el azúcar, en el semen masculino.
- Es correcto- respondió el profesor.
Levantando la mano de nuevo la chica preguntó:
- Entonces, ¿por qué no sabe dulce?
Tras un silencio estupefacto, la clase completa estalló en risas. La cara de la pobre chica se puso rojo brillante cuando se dio verdadera cuenta de lo que, sin querer, había dicho. Cogió sus libros, sin decir una palabra, y salió de la clase para nunca más volver. Sin embargo, mientras cruzaba la puerta, la respuesta del profesor fue clásica. Totalmente serio, respondió a su pregunta:
- No le sabe dulce porque las papilas gustativas para el dulzor están en la punta de la lengua y no al fondo de la garganta.

Situación 2:

Una profesora universitaria estaba acabando de dar las últimas informaciones a sus alumnos sobre el examen final que harían al día siguiente. Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al examen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad o muerte de algún pariente próximo.
Un gracioso que estaba sentado al fondo de la clase preguntó con ese típico aire de cinismo:
- De entre esos motivos justificantes... ¿podemos incluir el de extremo cansancio por actividad sexual?
La clase explotó en risas, mientras que la profesora aguardaba pacientemente a que todos se callasen. Entonces ella miró al payaso y le respondió:
- Eso no es un motivo justificativo. Como la prueba será tipo test, usted puede venir y escribir con la otra mano... o puede usted contestar de pie, si es que no puede sentarse.



Ingredientes (para 15 buñuelos y un pastel)

Para la crema pastelera, receta aquí

Para la masa:

500 gr de harina de fuerza
25 gr de levadura fresca de panadería
250 gr de leche
80 gr de azúcar
una pizca de sal
2 huevos grandes
60 gr de mantequilla a temperatura ambiente


Mezclamos la levadura con la harina, deshaciéndola en miguitas. Agregamos la mantequilla, el azúcar, la sal, y por último el huevo, y la leche. La masa es muy blandita y pegajosa, al principio parece inmanejable, pero amasando y con paciencia se va volviendo más manejable. Se puede hacer con ayuda de un robot de cocina.

Cuando ya tenemos una masa bastante trabajada, podemos enharinar la superficie de trabajo ligeramente. Hacemos una bola doblando la masa repetidas veces hacia el interior. Dejamos reposar una hora en el mismo bol donde hemos amasado, tapada con un paño.

Pasado este tiempo, cortamos la masa en dos trozos. (un trozo lo reservamos para el pastel de crema y cerezas)


Para los buñuelos, dividimos la masa en pedazos de unos 30 gr. Formamos bolitas con el mismo procedimiento que hemos utilizado para formar la bola que hemos puesto a reposar anteriormente. Colocamos sobre una bandeja forrada con papel de hornear con el cierre hacia abajo, y tapamos con un paño. Dejamos levar durante una media hora, hasta que casi dupliquen su volumen.


Freimos en aceite caliente de girasol, a fuego medio para que no se quemen y se hagan por dentro. Me gusta esta masa porque no coje nada de aceite. Dejamos escurrir sobre papel de cocina, espolvoreamos con azúcar glas, y rellenamos al gusto, en este caso de crema pastelera... y a disfrutar! Algunos los he cubierto con chocolate blanco y negro fundidos. Si queréis que quede una cobertura dura, que cruja al morderla, hacedlo solo con chocolate. Si queréis una cobertura más blanda, mezclad el chocolate con nata, o nata y mantequilla (también se puede poner glucosa). Yo suelo usar una proporción de 200 gr de chocolate, 200 gr de nata, 2 cucharaditas de té de glucosa (o una cucharada de mantequilla).


Para el pastel de crema y cerezas, extendemos el trozo de masa de un tamaño apropiado al molde (el mío redondo de 20 cm, queda bastante alto, se podría haber usado un molde de hasta 25 cm). Engrasamos el molde, y colocamos la masa en él. Cubrimos la superficie de la masa con crema pastelera, dejando un borde de un par de cm. Colocamos las cerezas deshuesadas sobre la crema. Aunque parezca que yo las he tirado de cualuier forma sobre el pastel, lo cierto es que antes de hornear estaban perfectamente colocadas, todas unidas formando un círculo precioso... pero al hornear subió mucho la masa y perdió la forma (Usando otra fruta que pese más, como manzanas, la fruta quedará más uniformemente distribuida). Dejamos levar una hora. Horneamos a 170 º durante unos 30 minutos, dependerá del tamaño del molde que usemos, y de nuestro horno. Para dar brillo, usé mermelada de cereza diluida en un poco de agua... y a disfrutar otra vez!


Fuente: Bertinet con modificaciones

jueves 28 de mayo de 2009

Focaccia di Recco



Gladys, Ciberkuoka, in Memoriam

El origen de la famosa receta de la Focaccia di Recco se encuentra en las guerras, como muchos otros platos. Parece ser que la localidad de Recco, sufrió numerosos ataques de piratas. Durante estos ataques, mujeres, niños y ancianos se refugiaban en los montes con todo lo necesario para sobrevivir (sobre todo harina, aceite y sal). Precisamente con estos alimentos sencillos y con un poco de queso, obtenido gracias a un trueque con los pastores de la zona, nació esta mítica focaccia. Fueron las cocineras de Recco de aquella época las que, manteniendo encendido el fuego y amasando la harina con el agua de los arroyos de los montes, inventaron esta receta : una fina capa de pasta mezclada con el queso se depositaba sobre una losa de pizarra, que antes se había calentado sobre las brasas y, después de unos minutos, esta rica especialidad estaba cocida y lista para pasar a la historia.

Es curiosa esta relación entre comida y guerra. Ya os comenté en un post anterior que el croissant debe su nombre a una burla de los pasteleros austríacos para los turcos. Cada vez que nos tomamos un croissant, sin saberlo, nos estamos comiendo el símbolo del enemigo de la cristiandad: la media luna.

Sin irnos tan lejos, tenemos en León el cocido maragato, que se toma al revés, empezando por las carnes, a continuación los garbanzos, y por último la sopa, por si el enemigo se presenta, hay que salir corriendo, y no da tiempo a comerse el cocido entero... Eso sí, si te comes el cocido entero, la única guerra posible después es la química...

Las latas de conserva, al parecer debemos agradecérselas a Napoleón, que para alimentar a las tropas durante sus largas campañas, organizó un concurso en el que premiaba con 12.ooo francos a quien diese con un método para conservar alimentos. Curiosamente, el abrelatas no se inventó hasta unos 50 años después... me imagino a los pobres soldados intentando abrir las latas con los dientes!
Hace unos días leyendo a Zerogluten, descubría que el término "guarnición" en cocina también tiene su origen en el término militar de las tropas que protegen una plaza o ciudad... y así podríamos seguir con la mahonesa, el café liofilizado, el microondas, etc. Curioso, no?


Ingredientes:

- 300 gr de harina de fuerza
- 120 ml de agua
- un chorrito de aceite
- una cucharadita de sal
- 700 gr de queso de Stracchino (es un queso blando, yo usé camembert y edam curado)

Amasamos agua, harina, sal y aceite hasta obtener una masa lisa y homogénea, y dejamos reposar mínimo una hora. Dividimos la masa en dos, y estiramos muy fino una de las mitades de la masa con la ayuda de un rodillo, en la foto no se ve bien, pero la masa debe quedar traslúcida, como para strudel.

Colocamos la pasta estirada sobre un plato de pizza, y encima colocamos el queso cortado a cuadraditos. Puede parecer una burrada de queso (bueno, es que lo es!), pero la verdad que luego no se hace nada pesado, ni parece demasiado al comer.
Precalentamos el horno a 220 º. Estiramos la otra mitad de masa, y la colocamos encima de la anterior. Hacemos unos cortes pequeños con un cuchillo en esta capa. Se puede espolvorear con sal gruesa y aceite antes de meterlo al horno, pero yo no lo hice.
Bajamos a 200 º, e introducimos en el horno, unos 20 o 25 minutos, hasta que tenga este tono.



Tomamos caliente... y a disfrutar!



domingo 24 de mayo de 2009

Tarta Cuento



Érase una vez una niña llamada Charo...
que estudió...
se casó...



tuvo siete enahijitos...
hizo pasteles muy ricos y cuidó muchas plantas...
Cuando cumplió 80 años celebró una gran fiesta...
y siguió escribiendo su cuento... CONTINUARÁ



Es la primera vez que hago llorar a alguien con una de mis recetas. Lo más difícil de esta tarta, además de escribir sobre el fondant SIN apoyar la mano, fue pensar cómo contar el cuento de Charo y sus 7 enahijitos, sin que sonase a que ya estaba todo hecho, o que el cuento ya se había acabado... O sea que la fórmula típica de "y fueron felices y comieron perdices" no me servía... y la de "Colorín Colorado este cuento se ha terminado" menos...

Al final opté por esa frase de "y siguió escribiendo su cuento" que he escrito más arriba, porque reflejaba la idea de que Charo, aunque haya vivido 80 primaveras, todavía tiene muchas cosas por hacer. Me ha resultado imposible sacar una foto decente de la tarta, era demasiado grande...


Ingredientes (os pongo los que usé yo, aunque la idea admite muchas variantes):

- 1 paquete de fondant Ballina de 750 gr aquí
- 1 pack de fondant de colores naturales de Wilton aquí
- 1 mayocake x 2
- 1 crema de mantequilla a la moka x 2
- 1 rotulador comestible aquí
- glaseado blanco preparado para hacer las "hojas" aquí
- 1 molde en forma de libro aquí


Os pongo un foto del corte, de un trozo que tuve que "escamotear" ya que al no ser la celebración en casa me daba vergüenza ponerme a sacarle fotos... pero poner una foto de una tarta sin el corte me supera! Yo necesito ver como son las recetas por dento... Así que aquí lo tenéis...
No hice un paso a paso porque es igual que el de la tarta Bebeto I. Lo primero que hice con varios días de antelación, fue preparar los dibujos del cuento... Antes de que digáis que cuánto trabajo, que sepáis que los hice durante un capítulo de House. Quizá os resulten familiares, es porque usé como modelos los emoticonos que pongo a veces en las entradas


mi Charo es que es morena...

mi Charo estudió alemán...



este me encanta: sí quierooooooooooo!



no había emoticono de enahijitos, ni ganas ni espacio para poner 7... así que recurrí a mis conocimientos matemáticos, que para algo ha ido una a la universidad...


Este también me lo tuve que inventar...

... y fuimos felices y nos comimos la tarta!!!!

Para hacer el efecto hojas de libro, usé un glaseado ya preparado de Wilton ( si queréis hacerlo vosotros solo hay que montar claras (pasteurizadas) con azúcar glass, y un chorrito de limón... calculad al menos 200 gr de azúcar por clara), y una boquilla rayada, la manera más fácil es empezar poniendo el glaseado horizontalmente de arriba a abajo... Se deja secar, y se pone totalmente duro. La tarta la tuve que colocar sobre mi tabla de cortar, recubierta de papel de aluminio... un fallo por mi parte no haber pensado antes sobre qué la iba a presentar, porque es enorme!
Quería enseñaros la tarta que me sirvió de inspiración, porque me parece más sencilla y más resultona. Está hecha por Atina, del foro de Mundorecetas, que tiene unas recetas geniales, como la de los enrollados azucarados, y que nos enseñó esta tarta que ella hizo para su abuela aquí. Está hecha dando forma al bizcocho (o sea, sin molde en forma de libro) y recubriendo de nata. Yo la habría hecho así de no ser porque toda la familia de mi marido odia la nata... así que tuve que recurrir al fondant! A que es bonita?

jueves 21 de mayo de 2009

Lazos de crema (creo)


Vosotros a estos pasteles cómo los llamáis? Llevaba tiempo buscando esta receta en libros de cocina, internet, etc, sin demasiado éxito... quizá porque yo los llamo "ochos", y parece ser que se denominan "lazos"... Claro, que es normal que yo los llame raro, ya que soy un poco "disléxica" hablando... Digo por ejemplo que me he comprado un "porro folar", que "fruño el cenfro" (mira que es difícil), y a unos amigos que se llaman Javi y Mamen, les llamo "Javen y Mami". Esto es totalmente verídico. Lo peor es que esas palabras se quedan cambiadas en mi cabeza, y o las digo muy despacio, o siempre me sale decirlas mal. A la gente le hace mucha gracia, aunque yo estoy un poco preocupada... Y lo malo es que voy a peor. Dentro de unos años me veo de ministra como Chaves y sus "minolles" :P


El caso es que finalmente los vi en el blog de Cooking, que os recomiendo encarecidamente visitar. Yo la he modificado ligeramente. Además la elaboración de estos lazos me ha parecido muy curiosa, ya que se envuelve una lámina de hojaldre dentro de una masa abriochada... y la combinación es deliciosa! Creo que son muy parecidos a los que venden en las pastelerías, si no iguales... ya me contaréis!

Ingredientes (salen unos 12):

Para los lazos:


300gr de harina de fuerza
20 gr de levadura de panaderia fresca
80 gr de azúcar
2 yemas
125ml de leche
1oogr de mantequilla
una pizca de sal
una lámina de masa de hojaldre


Para la crema pastelera:

250 ml de leche
250 ml de nata
100 gr de azúcar
2 yemas de huevo mediano
1 vaina de vainilla
40 gr de maicena

Comenzamos preparando la crema pastelera. Ponemos a cocer la leche y la nata con el azúcar y la vaina de vainilla. Aparte con un poco de leche que hemos reservado disolvemos la maicena, y añadimos las yemas de huevo batidas. Cuando la mezcla que tenemos al fuego hierva, retiramos y la añadimos a la preparación anterior. Volvemos a poner a fuego lento, removiendo sin parar hasta que espese. Cuando tenga la consistencia deseada, retiramos del fuego y añadimos una cucharada de mantequilla que le dará aroma y brillo. Dejamos enfriar, tapado con papel film para que no le salga costra.

Para la crema, Cooking la prepara con un sobre de puding... yo inicialmente lo hice con un sobre de flan, y en el horno se volvió líquido totalmente... Finalmente, preparé la crema pastelera de siempre, y lo pude hornear sin problemas. Por querer ahorrar tiempo acabé trabajando el doble... pero el resultado mereció la pena!




Seguimos preparando la masa. Ponemos en un bol la harina, el azúcar, las dos yemas, la pizca de sal, y la mantequilla fundida pero fría, y empezamos a mezclar, añadiendo la leche en la que habremos disuelto la levadura. Amasamos unos minutos, formamos una bola, y la dejamos reposar tapada durante una hora. Pasado este tiempo, extendemos la masa, y sobre la mitad de ella colocamos la lámina de hojaldre. Tapamos con la otra mitad, y dejamos reposar otra hora, cubierta con un paño.




Estiramos de nuevo formando un rectángulo, y cortamos tiras a lo largo, de un dedo y medio de ancho aproximadamente. Dejando un extremo de la tira de masa apoyado en la mesa de trabajo, giramos el otro extremo para ir enroscando la tira como se ve en las fotos. Formamos el lazo, y lo colocamos sobre una bandeja cubierta con papel sulfurizado. En los huecos ponemoos la crema pastelera que habíamos preparado previamente. Pincelamos con yema batida con un chorrito de leche, y horneamos durante 20 minutos a 180 º.




Pasado este tiempo, sacamos del horno y pincelamos con gelatina de manzana, o con un almíbar hecho con 40 gr de azúcar y 20 de agua. Dejamos enfriar... y a disfrutar!

Por último, contaros que no tenía gelatina de manzana, e hice un apaño casero... Herví una manzana (Fuji, que son las que suelo tener en casa) en una taza de agua unos minutos (lo hice en el microondas, 3 minutos, de 1 minuto en 1 minuto), agregué azúcar al gusto (una cucharada sopera o 2 como máximo), y chorrito de zumo de limón, y le añadí un par de hojas de gelatina neutra previamente hidratadas hasta que se disolvieron totalmente. Dejé templar antes de aplicarla sobre los lazos. La verdad que me gustó el resultado.
 

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